Mesopotamia

Sumeria-Mesopotamia-Babilonia

Civilización sumeria

Sumeria-Mesopotamia-Babilonia

Nos concentraremos en la cultura sumerio-acadia que es la más antigua y perduró aproximadamente del 3500 al 1792 a.C., es decir alrededor de 17 siglos, puesto que los segundos se asimilaron a los primeros y en este mestizaje se generaron las primeras escuelas de la humanidad.

Existen millares de tablillas de arcilla con inscripciones en escritura cuneiforme que tratan de los más diversos temas, pero sobre todo, los sumerios nos legaron el que se supone que fue el primer poema escrito de la humanidad, me refiero a La epopeya de Gilgamesh, que sigue siendo una fuente riquísima de datos sobre la condición humana desde hace 4500 años.

Es paradójico que aquellos que inventaron la Historia a través del registro de hechos y relaciones, hayan sido olvidados, sus ciudades destruidas y enterradas.  Ya que las pocas menciones a Sumeria que durante siglos conoció la humanidad, provienen de la Biblia, a través de una visión permeada por las creencias religiosas.  Es hora de que los sumerios nos hablen desde sus aulas a las nuestras, desde sus casas de tablillas de barro hasta nuestras universidades.

El escriba

Sumeria, un descubrimiento moderno

Dice el historiador Jean Bottéro (1962), que el mundo sumerio es un descubrimiento moderno, y aunque parezca mentira, durante muchos siglos, el mundo careció de referencias sobre esa civilización prístina, como llama Marvin Harris (1989) a aquellos estados que se desarrollan antes, sin influencias previas.   Los griegos bautizaron la zona como Mesopotamia, que quiere decir ‘entre ríos’,  porque esa civilización se encontraba justo en medio de los ríos Tigris y Eufrates.  Todos hemos oído hablar de Mesopotamia y a Babilonia, tanto por las menciones griegas como aquellas bíblicas que hablan con admiración de esa ciudad.

La paradoja estriba en que a pesar de que los sumerios influyeron profundamente en la escritura, la mitología y la concepción del estar en el mundo de  las primeras culturas de la humanidad, el tiempo borró su rastro hasta hace apenas dos siglos; es decir que la existencia de lo que ahora se ha dado en llamar la cuna de la civilización permaneció borrada de la conciencia histórica de los seres humanos por casi 3700 años.

No fue sino a principios del siglo XIX que el nombre de Sumer comenzó a pronunciarse en voz baja dentro del mundo académico, de hecho, ante los descubrimientos arqueológicos que se sumaban, ya por parte del Museo Británico o la Universidad de Philadelphia  y otros, comenzaron los estudios de Asiriología, pues se sabía que los asirios habían fundado un imperio en esas tierras, antes de que los conquistaran los persas y a éstos, los griegos bajo el mando de Alejandro Magno.

Mapa de Sumeria jpg

La lengua de los sumerios

Algunos historiadores hablan de que a finales del siglo XVIII, el danés Carsten Niebuhr analizó algunos textos procedentes de Persépolis y se dio cuenta de que allí aparecían tres idiomas distintos, todos escritos de izquierda a derecha y formados por la reunión de rasgos en forma de cuñas, de donde se derivó el nombre de cuneiforme para esta escritura. (Martínez, 1976)   Luego, en 1833, a unos 120 kilómetros de Babilonia, una inscripción que representaba a Ciro, el gran rey persa, llamó la atención de  Henry Creswike Rawlison, un soldado inglés destinado a Persia.  El hombre copió las rasgos y destinó varios años a intentar descifrar lo que decía allí; alrededor de 1850 finalmente, publicó sus estudios demostrando “que la segunda escritura era la de los babilonios y que ésta era semejante a la de los asirios.” (Martínez, 1976), es decir, el acadio, pero como estas inscripciones databan del 480  a.C., por tanto, contenían pocos vocablos en sumerio.

Hacia mediados del siglo XIX, en 1846, el francés Emile Botta y el inglés Layard realizaron una serie de excavaciones que sacaron a la luz la existencia de la ciudad de Nínive y la Biblioteca de Asurbanipal con sus millares de tablillas.  Los transcriptores se dieron cuenta de que algo en las inscripciones no coincidía, puesto que los rasgos de las palabras no mostraban las variaciones de las vocales necesarias en una lengua semítica, entonces llegaron a la conclusión de que debía tratarse de otra lengua de un origen distinto[1].    Los etno-lingüistas no han podido encontrar similitudes de la lengua sumeria con ninguna otra semítica ni indoeuropea, y por lo que se sabe hasta ahora, ésta tampoco se derivó en ninguna otra (Gelb, 1976).

El descubrimiento del palacio de Gudea, un rey acadio-guti, en Girsu, por Ernest de Sarzec  “a fines del siglo XIX, fue el primer indicio que tuvo el hombre moderno de la existencia de los sumerios” (Asimov, 1991).  Fue el lingüista francés Jules Oppert quien bautizó la lengua más antigua como sumeria; se basó en una inscripción acadia que nombraba a un rey y decía “Rey de Sumeria y Acadia” (Woolf, 2005).

escritura cuneiforme

Samuel Noah Kramer y su pasión por Sumeria

En 1923, Arno Poebel, publicó un libro sobre gramática sumeria y  hacia 1930, Samuel Noah Kramer lo conoció y se convirtió en su discípulo; posteriormente Kramer  y  Thorkild Jacobsen del Instituto Oriental de la Universidad de Chicago, comenzaron a traducir y a publicar los textos inscritos en varios miles de tablillas.   En la investigación sobre la vida cotidiana y los adelantos sumerios le debemos a Kramer, profesor de asiriología y conservador del Museo de la Universidad de Pennsilvania, el excelente trabajo publicado en español bajo el título: La historia empieza en Sumer (Kramer, 1962), donde expone 25 invenciones de los sumerios dentro de los registros históricos.

Según Kramer (1962), la sumeriología es apenas una rama de los estudios cuneiformes que se iniciaron desde Rawlings.   Samuel Noah Kramer pasó por lo menos 27 años investigando a los sumerios y es gracias a él que podemos trazar un bosquejo de las bases antropológicas de los sumerios y por supuesto de las costumbres educativas de esta civilización y sus aportaciones a otras culturas.

Comenta el Dr. Luis Pericot, catedrático de Prehistoria en la Universidad de Barcelona, en el prólogo  al libro de Kramer que  “la mayoría de los científicos se inclinan por una primacía asiática en la revolución neolítica y urbana […] Puede decirse, pues, sin que se pueda tildar la frase de despropósito histórico, que la Historia comenzó en Sumer, que aquí encontramos los textos humanos más antiguos que nos dan la imagen de gentes preocupadas por problemas de todo género ” (Pericot, 1962).

Sumeria

Una breve cronología de la civilización sumeria

Para tener una idea de la injusticia de la memoria humana se hace necesario trazar una breve cronología que nos permitirá apreciar el desarrollo de esta civilización que desapareció de los anales de la Historia Universal  tras haber inventado la escritura y haber hecho los primeros registros históricos.

Sumer fue un pueblo de origen desconocido que llegó en tres oleadas sucesivas a asentarse en la zona baja de Mesopotamia entre el 4000 y el 3900 a.C, (Lara Mainar, 2009)    Según Darío Seb (2006), durante este periodo inventaron la rueda de alfarero y comenzaron a comerciar sus excedentes agrícolas por cobre; entre el  3500 y 3100 a.C., se concentraron en la ciudad de Uruk, donde las excavaciones  han dejado al descubierto los primeros registros de escritura pictográfica hechas por el hombre. Aproximadamente hacia el 2900 a.C., la escritura pasó de ser cuneiforme y fonética.

Aproximadamente por el 3000 a.C. los acadios llegaron a tierras sumerias y hacia el 2700 a.C., durante el primer Imperio Acadio, su lengua semítica se impuso. Los nuevos gobernantes adoptaron la escritura cuneiforme y casi todos los avances que habían alcanzado los sumerios a través de los últimos casi 2000 años.  La lengua sumeria permaneció únicamente en los rituales religiosos y ceremoniales, pero incluso allí comenzó una lenta pero segura extinción y hacia el año1900 a.C. había desaparecido totalmente. El más importante rey acadio fue Sargón y durante este periodo, la civilización sumerio-acadia inventó las primeras escuelas, una democracia rudimentaria, la evolución de ciudades-templo en ciudades-estado y de éstas en el primer Imperio bajo el reinado de Sargón.

Posteriormente, los acadios fueron invadidos por los amorreos, su rey más famoso fue Hammurabi, quien subió al trono en el 1792 a.C. y tras su muerte, Babilonia fue tomada por los elamitas con Nabucodonosor I.  Después, Teglafalasar III, el rey asirio dominó Babilonia en 729 a.C. y su sucesor, Asurbanipal, asentó el imperio y su biblioteca en Nínive.  Luego llegaron los caldeos con Nabucodonosor II.  Fue él quien destruyó Jerusalem y llevó a los judíos al exilio babilónico alrededor del 587 a.C. Pero aún este imperio cedería ante los persas y Ciro, el grande, dominaría a Mesopotamia a partir del 539; más tarde, en el 330 a.C., Alejandro Magno entraría a Babilonia tras haber derrotado a los persas.

Línea del tiempo de Sumeria

Así pues, la civilización de la Mesopotamia, debe calificarse de sumeria, puesto que la religión que se desarrolló a lo largo de tres milenios de historia preclásica y tanto la escritura como otros adelantos tuvieron un definido carácter sumerio.  Después de ellos, muchos otros pueblos convergieron en esa región pluricultural, como acabamos de ver; y fueron herederos de  los sumerios quienes dejaron una honda huella en los rituales y los dioses de la zona, cuyos atributos esenciales que perdurarían hasta fines del primer milenio, aunque fuese bajo otros nombres, fueron deidades sumerias (Silva Castillo, 2004), así como con la invención de la escritura cuneiforme que influyó a todas las otras proto-escrituras del period (Ver el origen del alfabeto).


[1] “La lengua sumeria está formada por palabras de una sílaba (como el chino moderno) y se asemeja a ninguna otra lengua conocida de la Tierra.  El lenguaje de los recién llegados [acadios] estaba constituido por palabras polisilábicas.  Su estructura era muy semejante a la de toda una familia de lenguas cuyo representante antiguo más conocido era el hebreo, y el más conocido en tiempos modernos es el árabe.” (Asimov, 1991)

BIBLIOGRAFIA PARA EL CURSO:

MARTINEZ, José Luis, Mesopotamia/ Egipto / India. El mundo antiguo, México,

SEP, 1976, Pp.5-40 y 295-305

Fragmento:   Mesopotamia

Del Enuma Elish (Mito sumerio)

KRAMER, Samuel Noah, La historia comienza en Sumer, Barcelona, Orión, 1985.  (Versión electrónica distribuida por http://www.termplodelosdioses.org)

Samuel-Noah-Kramer-La-Historia-Empieza-en-Sumer

Bibliografía complementaria:

Asimov, I. (1991). El cercano oriente. México, D.F.: Alianza Editorial.

Bottéro, J. (1962). Exordio. En S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer (págs. 17-29). Barcelona: AYMA.

Ceram, C. (1981). Dioses, Tumbas y sabios (3a. ed., Vol. III. El libro de las torres). (Destinolibro, Ed., & M. Tamayo, Trad.) Barcelona: Ediciones Destino.

Couto Ferreira, M. E. (s/d de s/m de 2009). tesisenxarxa.net. Recuperado el 4 de noviembre de 2010, de Etnoanatomía y partonomía del cuerpo humano en sumerio y acadio. El léxico Ugu-mu.: http://www.tesisenxarxa.net/TESIS_UPF/AVAILABLE/&#8230://TECF.pdf – Similares

De Shong Meador, B. (2009). Tres grandes poemas de Enjeduana dedicados a Inana. (S. Wald, Trad.) México Distrito Federal: UACM.

Echlin, K. (2008). Inanna. Mito de la cultura sumeria. (M. Palomar, Trad.) México D.F.: Artes de México.

Eliade, M. (2001). El mito del eterno retorno. (R. Anaya, Trad.) Buenos Aires: Emecé.

Eliade, M. (1974). Herreros y alquimistas. Madrid: Alianza Editorial.

Eliade, M. (1991). Mito y realidad. Barcelona: Labor.

Gelb, J. I. (1976). Historia de la escritura. (A. Adell, Trad.) Madrid: Alianza Universidad.

Graves, R., & Patai, R. (1988). Los mitos hebreos. Madrid: Alianza Editorial.

Harris, M. (1989). Canívales y reyes. Los orígenes de las culturas. México, D.F.: Alianza Editorial.

Kramer, S. N. (1976). Algunas creaciones de la cultura sumeria. En J. L. Mártinez, Mesopotamia/Egipto/India. El mundo antiguo (págs. 83-94). México Distrito Federal: SEP.

Kramer, S. N. (1962). La historia empieza en Sumer. (J. Elías, Trad.) Barcelona: AYMA.

Lara Mainar, I. (19 de julio de 2009). Historia Antigua.es. Recuperado el 3 de 10 de 2010, de El problema sumerio: http://www.historiaantigua.es/sumer/problemasumerio/problemasumerio.html

Martínez, J. L. (1976). Mesopotamia/Egipto/India. México Distrito Federal: SEP.

Pericot, L. (1962). Prólogo. En S. N. Kramer, La historia empieza en Sumer (págs. 11-16). Barcelona: AYMA.

Seb Durbam, D. (s/d de octubre de 2006). Revista de estudios asiáticos. Recuperado el 2 de noviembre de 2010, de Sumer y el aporte semita: una antropología del pesimismo: http://www.revistaseda.com.ar/index2.php?option=com_conten&do_pdf=1&id=11

Silva Castillo, J. (2004). Gilgamesh o la angustia por la muerte. Poema babilonio (4a. ed.). (J. Silva Castillo, Trad.) México Distrito Federal: Colegio de México.

Turner, R. (1976). La cultura sumeria. En J. L. Martínez, Mesopotamia/Egipto/India. El mundo antiguo. (págs. 77-82). México: SEP.

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